El Instituto Superior Pedro Goyena, en concordancia con su compromiso institucional hacia la formación continua, la inclusión educativa y el reconocimiento de la diversidad como principio pedagógico, organiza el Primer Congreso Provincial “Neurodiversidad en las aulas: enfoques interdisciplinarios para una educación sin fronteras”, en conjunto con el Servicio Provincial de Enseñanza Privada de Misiones. Esta propuesta se centra en la reflexión y el intercambio de saberes sobre Altas Capacidades, Trastornos del Espectro Autista (TEA) y otras neurodivergencias en el contexto educativo actual, con el propósito de fortalecer la capacidad docente para interpretar y acompañar trayectorias escolares heterogéneas desde una perspectiva ética, legal y pedagógica. Asimismo, se considera que estas instancias formativas favorecen el desarrollo de competencias profesionales vinculadas al diseño de propuestas inclusivas, la identificación institucional de necesidades educativas específicas y el acompañamiento de estudiantes en su diversidad, en sintonía con las normativas vigentes y las demandas reales del sistema educativo.
El Congreso tiene como objetivo principal sensibilizar y capacitar a los diferentes actores institucionales de todos los niveles del sistema educativo, promoviendo prácticas pedagógicas inclusivas que reconozcan y potencien las capacidades de todos los estudiantes.
La inclusión educativa se sustenta en el principio universalmente aceptado de que toda aula es, por definición, heterogénea, y que todos sus integrantes, en particular las personas con discapacidad o neurodivergencia, tienen el derecho reconocido a participar en igualdad de condiciones en todos los niveles del sistema educativo.
Lograrlo implica transformar las escuelas comunes para que respondan a la diversidad, avanzando en políticas, proyectos y estrategias que hagan posible aulas inclusivas para cada estudiante, con o sin discapacidad.
En el contexto argentino, la presencia de estudiantes neurodivergentes requiere un enfoque inclusivo que respete la diversidad cognitiva y ofrezca apoyos adaptados, tales como la diferenciación pedagógica y el uso de recursos visuales y multisensoriales. El objetivo es que las instituciones educativas se adapten a las necesidades individuales de los estudiantes, favoreciendo que cada uno desarrolle su máximo potencial en un entorno de comprensión, respeto y aceptación. Estamos transitando una época de transformaciones profundas, en la que conviven la escuela tradicional, la integradora y la inclusiva. La escuela de la diversidad es una construcción en marcha, sin retorno, que requiere reflexión, compromiso y cambio de paradigma.
Las leyes y normativas orientan y respaldan el camino, pero no son suficientes: es necesario trabajar en la cultura institucional, promoviendo una mirada plural, abierta y ética. En la actualidad la inclusión educativa no es una opción, sino un derecho, y su cumplimiento exige una responsabilidad compartida entre docentes, directivos, estudiantes, familias y comunidad.



